miércoles, 1 de junio de 2011


Música en el cine.
La música ha servido desde la antigüedad para realzar manifestaciones humanas de todo tipo: sociales, políticas y religiosas. Desde su origen, la música ha ido también indisolublemente ligada a otras manifestaciones artísticas, como el ballet, la ópera, el teatro y el cine, con las que presenta distintos tipos de relación: mientras que en el ballet o en la ópera la música es un elemento imprescindible, en el cine o en el teatro se considera un arte dependiente o accesorio, puesto que, a pesar de contribuir a enriquecerlas, ambas formas de arte pueden perfectamente prescindir de ella.

Clasificación de la música cinematográfica:


Por su relación con las imágenes a las que acompaña podemos clasificarla en:

- Música viva o de pantalla: es la música que se oye como procedente de una fuente presente o sugerida por la acción que transcurre en la pantalla: una orquesta tocando en escena, un baile, una radio, un cantante, un aparato de música o un instrumento musical.
- Música de ambientación o de fondo: es la música que acompaña o comenta la acción y los diálogos sin formar parte de ellos, constituyendo la parte sonora del decorado que nos ayuda a situar la acción de modo cronológico, histórico y emocional.

Funciones de la música en el cine:

La música puede cumplir en una película las siguientes funciones:

- Ambientar una historia en tiempo y lugar
- Contribuir a la caracterización psicológica de los personajes, subrayando pensamientos no expresados o repercusiones no vistas de una situación
- Servir como fondo neutro para los diálogos
- Dar unidad a escenas que de otro modo parecerían inconexas
- Delimitar, acompañando a los créditos iniciales y finales, la estructura teatral de la obra

Los comienzos de la música en el cine
Las primeras músicas que se escucharon en el cine eran tocadas en el exterior de las salas, y servían para atraer al público y hacerle entrar. La música se utilizaba en los primeros años del siglo XX como un elemento de atracción y enganche.

Más adelante la música entró en las salas, en forma de pianista en las salas más modestas (el mismo que hacía de organista de la misa dominical), o de orquesta en las más grandes. En algunas salas americanas disponían de un órgano
Wurlitzer, de varios teclados, que tenía la posibilidad de realizar multitud de efectos (sirenas, pájaros, disparos y varios instrumentos de percusión, además del sonido del piano).

En las salas que sólo contaban con un pianista, éste tenía que tocar arreglos de melodías conocidas (clásicas o de moda) que se adecuasen al carácter de las escenas de la película que se estaba pasando, o bien utilizar alguno de los repertorios de fragmentos musicales que circulaban, recopilados y catalogados como "música de persecución", "temas de amor", "inminencia de una tragedia", "batalla", "naturaleza", según las escenas a las que se podían aplicar. Pocas veces se interpretaban partituras originales. Las exigencias en cuanto al realismo de las interpretaciones eran diferentes de las actuales: en las escenas musicales (
música viva o de pantalla: ceremonias, bailes, músicos tocando o cantantes), el público no esperaba oír el timbre original de los instrumentos que aparecían en la imagen, sino un arreglo al piano que evocase ese tipo de música.

En las salas grandes que disponían de orquesta, los directores también disponían de estas colecciones de fragmentos catalogados, pero después aún quedaba la difícil tarea de encadenar unas secuencias con otras de forma instantánea (algo bastante difícil de hacer con un grupo numeroso de músicos). Poco tiempo después se empezó a pedir a los compositores que crearan partituras originales para las películas, aunque únicamente las grandes salas solían tener orquestas lo suficientemente importantes como para ejecutarlas, con lo que en la práctica las películas se acompañaban con una
transcripción para piano o pocos instrumentos.

La música cumplía, ya desde estos primeros momentos, dos funciones: una colectiva (subrayar los puntos fuertes de la acción en la pantalla), y otra individual (aislar a cada espectador en su relación con la película). A menudo la música se utilizaba también durante el rodaje para inspirar a los actores, creando un determinado ambiente emocional que les facilitaba la interpretación de determinadas escenas.


El cine sonoro
A finales de los años 20, los departamentos musicales de las productoras de cine tuvieron que empezar a contratar más personal, y el que ya había asumió funciones nuevas. El director musical se convirtió en el personaje más importante de los estudios, y añadió a sus funciones de seleccionador de fragmentos preexistentes y arreglista de música ya escrita la de componer fragmentos propios para los títulos de crédito, para los finales y para otras escenas. Los directores musicales son los primeros en componer una música auténticamente cinematográfica, en tanto que pensada específicamente para las imágenes de una determinada película.

Con los nuevos procedimientos inventados para fijar el sonido hacia 1926-27, el cine pasó de ser un arte cinematográfico (que fijaba el movimiento) a convertirse en un arte cronográfico (que fijaba el tiempo). Hasta ese momento la velocidad de la cinta no había sido normalizada, y podía fluctuar ostensiblemente entre filmación y proyección (afectando, en el caso del sonido, no sólo al ritmo, sino a la altura). Sin embargo, al inventarse el cine con sonido grabado sincronizado se acabaron tales fluctuaciones.
El cine sonoro fue concebido para difundir cada película con su música, una música que ya no iba a variar según la sala o los medios, sino que permanecería indisolublemente ligada a ella e idéntica (para bien o para mal, como en el caso de las malas interpretaciones o las malas mezclas) para siempre.

Los primeros sistemas de sincronización de sonido e imágenes, como el Vitaphone, realizaron breves grabaciones de discursos, números y escenas de ópera. El primer largometraje hablado de la historia fue El cantor de jazz, de 1928, cuyo éxito decidió la continuidad del género. Esta película alternaba elementos del cine mudo (diálogos resumidos en rótulos y música de fondo) con algunos cantos religiosos y canciones sincronizadas integradas en la acción, y presentaba una sola secuencia hablada.

Los años 30

La Warner Brothers es la primera productora que apuesta por el cine sonoro. En estos años la música se utiliza para hacer la película más completa: describir ambientes, caracterizar personajes, enlazar secuencias. Se concibe como una sinfonía que está presente durante todas las escenas, con un tema principal destacado y diferentes leitmotiven para cada uno de los protagonistas. Al igual que en las oberturas de las óperas, en la música que acompaña a los títulos de crédito se sintetiza el carácter de la película.

En esta década muchos compositores europeos han llegado a Estados Unidos escapando del ascenso del régimen nazi. Dos de ellos: Erich Wolfgang Korngold y Max Steiner, son fichados por la productora y para ella crearán las mejores bandas sonoras de la década. En Europa, Francia se pone a la cabeza de la composición cinematográfica con la música creada para el cine por los compositores del grupo de los seis para las películas de René Clair, Jean Cocteau y André Malraux. Alemania pierde el papel protagonista que había tenido en los comienzos, pues la mayor parte de sus compositores se exilian voluntariamente a los Estados Unidos. En Rusia hay que destacar los trabajos de Dmitri Shostakovich y Sergei Prokofiev, que como principales compositores nacionales colaboran en un arte de interés estatal. En Gran Bretaña colaboran con el cine los compositores Benjamin Britten y William Walton.

Los años 40
En la década de los cuarenta se han solucionado muchos de los problemas técnicos (fotografía, montaje) del arte cinematográfico y se consolida la creación de bandas sonoras. Es la época dorada de Hollywood. La pista de sonido tiene ahora tres bandas: una para el ruido ambiental, otra para la música y una tercera para el diálogo. Los compositores crean la partitura una vez ha terminado el rodaje y dirigen a la orquesta mientras la película es proyectada en una pantalla tras ella, después son los montadores musicales quienes se encargan de los ajustes.
Varios compositores de música sinfónica se interesan por el cine y componen bandas sonoras, es el caso de los americanos Aaron Copland y Virgil Thomson o del francés George Antheil.
Las bandas sonoras de esta década están dominadas por el uso del leitmotiv. Es una época, tanto en Europa como en América, de vuelta a los modelos clásicos, y de desorientación en todos los terrenos como consecuencia de la II Guerra Mundial.
En Hollywood destacan los compositores Alfred Newman, quien trabajó durante veinte años como responsable del departamento musical de la Fox, Miklós Rózsa, a quien cabe el honor de haber popularizado las bandas sonoras, y Bernard Herrmann, quizá el mejor compositor de toda la historia de la música cinematográfica. En Europa hay que destacar a los compositores ingleses, quienes, a pesar de desarrollar una carrera paralela como compositores de música seria, supieron aprovechar las posibilidades de expresión que les ofrecía el cine: William Walton y Ralph Vaughan Williams son los más importantes. En Francia sobresalen Georges Auric, Arthur Honegger y Jacques Ibert, todos ellos procedentes del terreno de la música clásica.



Los años 50
Hay dos elementos nuevos en el cine de esta década:

- Se concede mayor importancia a la música de los títulos de crédito, que se alargan considerablemente. A menudo se utiliza para ello una canción, de otro compositor, que luego debe aparecer como música de fondo en la película, lo que molesta a algunos creadores de bandas sonoras. Estas canciones se hacen tremendamente populares.
- El jazz se incorpora a las películas, como estilo musical más apropiado para expresar determinados ambientes turbios y sentimientos obsesivos de los protagonistas que el estilo sinfónico derivado de la música europea del XIX.

En esta época aparece el Cinemascope como medio para contrarrestar la creciente competencia de la televisión, y el cine se interesa por producciones espectaculares, ambientadas en lugares exóticos o remotos en el tiempo. De ahí el exotismo de algunas bandas sonoras, que recogen, transforman y adaptan todo tipo de melodías populares, desde temas mejicanos (Viva Zapata, de Alex North) hasta árabe-israelitas (Éxodo, de Elmer Bernstein).

Entre los compositores americanos, empiezan a destacar en esta década Elmer Bernstein y Alex North. Malcolm Arnold, británico que trabajó en Hollywood. Entre los europeos sobresalen Georges Delerue (que formó una simbiosis perfecta con el director François Truffaut), discípulo de Darius Milhaud, y Nino Rota (inseparable del director Federico Fellini).



Los años 60
La década de los 60 está marcada por dos tendencias opuestas: se inicia con el auge de las películas espectaculares con bandas sonoras complejas y suntuosas, tendencia que ya venía  de la década anterior (Espartaco, Ben-Hur y Éxodo son películas de los años 59-60), sobre todo en el cine americano; por otra parte, como reacción a ello, se da en el cine europeo un creciente interés por las películas de temática más cercana, que tratan los problemas de la gente de la calle, en las que directores y compositores se sienten más libres para innovar.
Henry Mancini es la estrella indiscutible de la década, con partituras como Desayuno con diamantes o La Pantera Rosa. Con la primera de ellas impone la moda de que una canción, sin relación con la trama argumental, se repita varias veces a lo largo de la película a modo de leitmotiv, acompañando a imágenes con las que nada tiene que ver. La crisis de los valores tradicionales y la renovación de los mismos impulsada por la juventud heredera del mayo del 68, junto al auge de la música popular, cuyos máximos representantes fueron The Beatles, y de la canción folk en los años siguientes, convertirá a esta moda en una constante, hasta que en los años finales de la década la banda sonora entra en decadencia, sustituida por un conjunto de canciones que, sin guardar ninguna relación con las imágenes, acaban adueñándose de las escenas.
Henry Mancini fue también el primer compositor que, previendo el éxito de las bandas sonoras como objeto independiente de las imágenes para las que se crearon, pensó en la mejor manera de presentarlas al oyente en forma de disco, reorquestando y modificando los temas para hacerlos más atractivos.
En el cine europeo de la época destaca época Italia, con el compositor Ennio Morricone, músico prolífico de producción irregular en cuanto a su calidad pero de indudable interés. Sus trabajos más conocidos son sus bandas sonoras para los spaghetti western de Sergio Leone. Maurice Jarre, el más destacado compositor francés, trabajó en la época de mayor decadencia de Hollywood, en una carrera en la que se puede destacar la música para las películas Lawrence de Arabia (1963) y Doctor Zhivago (1965), por las que consiguiò sendos Óscars. En Japón podemos mencionar al compositor Toru Takemitsu, con preferencia por la música electroacústica, que colabora con el director Akira Kurosawa.



Los años 70
Cuando ya parecía que el concepto tradicional de banda sonora había pasado a la historia, y que la música en el cine había dejado de cumplir las funciones para las que había nacido, sustituida por las canciones, a mediados de los años 70 se produce un redescubrimiento de la música sinfónica de la mano del que será el compositor más popular del género de todos los tiempos, John Williams. Williams no muestra ningún interés por los avances tecnológicos y sus posibilidades de conseguir nuevos efectos y sonidos gracias a los sintetizadores; sus partituras son, como la música cinematográfica de los años 40, en la que se inspiran, plenamente sinfónicas. Su obra maestra es la banda sonora de La guerra de las galaxias (1975), que ha sido imitada hasta la saciedad.

Jerry Goldsmith ha sido el único compositor que ha podido rivalizar con John Williams, y para algunos críticos es mejor que él, sobre todo por la regularidad y calidad del conjunto de su obra, en la que no hay altibajos. Su versatilidad se adapta a cualquier género o argumento, y a los estilos más diversos, desde el melodismo más clásico hasta el lenguaje atonal.
Los años 80
En la década de los 80 los sintetizadores dominan la banda sonora. Sus partidarios citan entre sus ventajas frente a los instrumentos y orquestas tradicionales que su uso abarata los costes de producción, y que son capaces de reproducir cualquier sonido, lo que los hace especialmente útiles cuando se trata de ambientar películas exóticas. La década se inicia con el Óscar para Vangelis por Carros de fuego (1981) y continúa con las contribuciones de Maurice Jarre El año que vivimos peligrosamente (1983), Único testigo (1985) y Gorilas en la niebla (1988).
Otra corriente importante es la de los compositores minimalistas, representada por el americano Philip Glass y el británico Michael Nyman, especialistas en repetir una y otra vez las mismas frases musicales con mínimas variaciones, lo que en ocasiones resulta bastante monótono.
Entre los compositores de estilo más conservador, hay que citar al británico John Barry, quien se había dado a conocer en la década de los 60 con la música para la serie sobre James Bond. Sus años de mayores éxitos son los comprendidos 1964 a 1972, entrando después en un periodo de decadencia que finalmente se recupera en los 80 gracias a las bandas sonoras de Memorias de África (1985) o Bailando con lobos (1990). Su estilo es barroco en la orquestación y muy característico por sus amplias melodías. James Horner también merece ser destacado en este apartado.

Los años 90 y el panorama actual

En los últimos años se puede hablar de una fusión de estilos en el cine norteamericano. Frente a compositores que continúan haciendo partituras sinfónicas, la mayor parte de ellos aprovechan las posibilidades de los sintetizadores para conseguir nuevos timbres y efectos. Por otra parte, la tendencia a incluir canciones comerciales interpretadas por los grupos de moda del momento continúa aumentando hasta conseguir relegar la música incidental a un segundo plano, con el resultado de que la mayor parte de las veces las escenas se acompañan de canciones que nada tienen que ver con las imágenes (pero que ayudan a las ventas). Películas como Pretty Woman (1990) o El guardaespaldas (1992) son ejemplos de esta tendencia, que se había iniciado ya en los años 60, llevada hasta el extremo.
Además de los grandes maestros que continúan en activo, como Jerry Goldsmith, John Williams o Elmer Bernstein, van destacándose otros nuevos, como James Horner (Titanic, 1997), Danny Elfman (El planeta de los simios, 2001), Howard Shore (El señor de los anillos, 2001-3) o Hans Zimmer, de origen alemán (Gladiator, 2000).
El cine de animación se preocupa en esta década por la música de sus títulos, solicitando el trabajo de algunos de los mejores compositores, como Alan Menken, que recibe ocho Óscars por sus trabajos, entre los que merecen destacarse La bella y la bestia (1991), Aladdin (1992) y Pocahontas (1995), Hans Zimmer, con la música para El príncipe de Egipto (1998) y El rey león (1994), y Michael Giacchino, autor de la de Los increíbles (2004).
Entre los compositores europeos encontramos a algunos de los que conocemos de las décadas anteriores, que siguen creando obras maestras, como Ennio Morricone, John Barry o Michael Nyman, junto a nombres nuevos que empiezan a despuntar, como el italiano Nicola Piovani (La vida es bella, 1997).


Ya que hemos hablado de la música en el cine, cabe destacar una película vista en clase: Beyond the sea, en la que se narra la vida de Bobby Darin (Walden Robert Cassotto), un conocido cantante de la década de los 50' y 60'.
Darin nació en una familia pobre de clase trabajadora del Bronx, Nueva York. Su padre provenía de una familia italiana y desapareció unos pocos meses antes de que Bobby naciera. Como resultado, su madre (que provenía de una familia descendiente de colonos ingleses e italianos) se vio forzada a pedir ayuda para cuidar a su hijo.
De pequeño tuvo una salud frágil, quizá por una dieta deficiente y una escasa atención médica. A los 8 años estaba aquejado de múltiples ataques de fiebre reumática. La enfermedad lo dejó con serios problemas de corazón. Una vez oyó cómo su médico le decía a su madre que tendría mucha suerte si llegaba a los 16.
Bobby tenía un gran talento para la música. Cuando era adolescente podía tocar varios instrumentos como el piano, la batería, y la guitarra. Más tarde aprendió a tocar la armónica y el xilófono.
Alumno destacado, con un cociente intelectual de genio, Bobby se graduó en el Bronx High School of Science y después asistió al Hunter College con una beca. Lo que Bobby quería realmente era tener una carrera para actuar en el Teatro de Nueva York. Dejó los estudios y comenzó a trabajar en Clubes Nocturnos como cantante con un conjunto de música. También trabajó en el centro turístico Catskill Mountain como animador.
Bobby eligió como nombre artístico "Bobby Darin" porque lo habían llamado así desde niño (algunos lo llamaban "Waldo" como diminutivo de su nombre real). Escogió Darin porque una vez vio un restaurante chino llamado "Darin Duck". El nombre del restaurante era realmente "Mandarin Duck" ya que se habían fundido las demás letras.
Cuando Darin tenía 35 años descubrió que quién parecía ser su hermana era en realidad su madre que había quedado embarazada muy joven. Y la mujer que pensaba Darin que era su madre era realmente su abuela. La identidad de su verdadero padre nunca le fue revelada.


Otra película también vista en clase con gran importancia musical es “Burlesque”, que es una película musical estadounidense con cierto parecido con Mouline Rouge.

Para Ali (Christina Aguilera), una chica de pueblo con una gran voz, tenía que haber un lugar donde realizar sus sueños y alcanzar sus metas. Dejando atrás su difícil pasado, Ali decide mudarse a la ciudad de los sueños, Los Ángeles, donde casualmente se tropieza con el club Burlesque, un majestuoso teatro en apuros que alberga una inspirada revista musical. Allí conoce a Tess (Cher), la glamorosa y sincera dueña del club, a quien convence para que le de trabajo como camarera sirviendo cócteles. Muy pronto Ali, una esponja con los ojos bien abiertos, queda absorbida por los cautivantes números del Burlesque. Los extravagantes trajes y la valiente coreografía atrapan a la ingenua joven.

Pero antes, para bien o para mal, tendrá que encontrar su lugar entre las muchas relaciones personales del teatro. Ali entabla amistad con una de las bailarinas (Julianne Hough), encuentra una enemiga en una de las artistas angustiada y celosa (Kristen Bell), y se gana el cariño de Jack (Cam Gigandet), un apuesto barman y músico que la acoge como compañera de piso hasta que pueda consolidar su situación económica.
Eventualmente, con la ayuda de un ingenioso, ácido pero sensible, director de escena (Stanley Tucci) y el andrógino anfitrión del club (Alan Cumming), Ali logrará recorrer el camino desde el bar al escenario. Gracias a su espectacular voz y sus dotes para el escenario el club Burlesque revivirá su antigua gloria, haciendo que Tess recobre la esperanza de que no tendrá que atender las exigencias de su ex marido (Peter Gallagher) para que venda el club a un carismático empresario (Eric Dane) con una propuesta tentadora...


IMPORTANTES BANDAS SONORAS

Ennio Morricone - La Misión


The Patriot-John Williams


John Williams - La Lista de Schindler


John Williams - Imperial March


Bernard Herrmann - Psicosis

http://www.youtube.com/watch?v=jiM8Y-HVPQ8

 

Nino Rota - El Padrino


Steve Magnificent - Los 7 Magníficos


Ennio Morricone - La Muerte Tenia Un Precio


John Williams – E.T El Extraterrestre
http://www.youtube.com/watch?v=sbBXGJv0iZo

Henry Mancini – La pantera rosa
http://www.youtube.com/watch?v=FBREt6AvV00

Elton John – El rey león


Hans Zimmer – Los piratas del Caribe
http://www.youtube.com/watch?v=t3gkAVNRdqc

BSO El señor de los anillos – Concerning Hobbits
http://www.youtube.com/watch?v=_pGaz_qN0cw

Ennio Morricone - El bueno, el malo y el feo
http://www.youtube.com/watch?v=V27KnHhT1NI&feature=fvst

Howard Shore - El señor de los anillos
http://www.youtube.com/watch?v=9Vetg_e5fJQ&feature=related

viernes, 25 de marzo de 2011

ROCK

Historia del Rock.
Desde 1954 en que naciera este género musical, cientos de autores han querido clasificarlo como un fenómeno popular y sin trascendencia cultural; pero a diferencia de lo que normalmente se conoce como música pop ¿Qué es lo que le hace peculiar e inperecedero? Por una parte, el término Rock& Roll del idioma inglés, se traduce como "piedra (eslabón inicial) ... y rollo" (consecuencia de ideas),  reales gracias a la inventiva de una sociedad anglosajona, transformada por dos guerras mundiales, e influenciada por el folklore del resto del Mundo. Ambos términos se unieron para responder a las preguntas existencialistas, así como se justifican grandes ciencias del conocimiento como la Filosofía, el Álgebra e incluso la Administración. Muchos podríamos suponer que "rock&roll" significa "muévanse y agítenlo" como si se tratara de un baile aborigen más viejo que la escritura.  La verdad es que el movimiento rockero es tan nuevo como el proceso de desarrollo de los países del tercer mundo y debido a ello merece cierto respeto por parte de las comunidades latinas,  islámicas y orientales;  las letras de ciertas canciones representan críticas bien fundamentadas.
    El origen del Rock lo encontramos dentro del mismo pop, que ha sido y sigue siendo el principal exponente de la evolución de la nueva cultura, llamada también contracultura. Cuando los jóvenes teenagers americanos, superada ya la crisis económica de la postguerra, empezaron a constituír un grupo con poder adquisitivo y personalidad, y gustos distintos de los de sus padres; sin embargo hubo quienes perdieron a sus progenitores tras la Segunda Guerra Mundial, y se vieron en la necesidad de "afrontar solos el Mundo" como es el caso de los mejores compositores. El rock resultó de la fusión original de tres corrientes musicales ya existentes en la primera mitad del siglo. El jazz y el folk son típicos del folklore norteamericano, sobre todo por ser "musica de blancos"; el sonar de metales así como el baile nativo "tab" de los años 20's; pero por sí solos no provocaban la agresividad mostrada por la juventud norteamericana de los años 50´s. Los valores morales eran distintos tres décadas atrás, cuando se pensaba que la productividad salvaría a los Estados Unidos de una crisis. El blues, por su parte, es de negros, y fue en su tiempo considerado por su estatus de desconocido como subterráneo a nivel nacional en los Estados Unidos de una recesión económica, la cual se produjo a fin de cuentas tras el "jueves negro" de 1929 y empezó "la gran depresión".
    Antes del ataque aéreo japonés a Pearl Harbor el 9 de diciembre de 1941, esa nación tenía sobrepoblación en el sector desempleado de la sociedad; todos fueron reclutados y enviados al frente junto con sus instrumentos musicales para tocar jazz a los demás soldados. Tras la guerra, la población disminuyó y la economía se reactivó; el gobierno aprendió que la guerra es el negocio más provechoso del Mundo, y la gente pudo dedicarse a lo que le viniera en gana, como fue el caso de músicos ociosos. A excepción del folk, el jazz y el blues son considerados ritmos salvajes; éste último incluso puede tener sus raíces en la música afroamericana que muestra un espíritu de inconformidad y depresión por la esclavitud que sufrió su gente en el pasado. Hay quienes piensan que el blues surgió de los creyentes en el budú y demás ritos satánicos (de ahí también que se creé lo del mensaje subliminal de las canciones tocadas al revés). Resulta difícil diferenciar unos de otros, pero en 1954, Bill Haley hizo pública su Combinación de Estilos  a través del material discográfico; tuvo un perfil artístico que lo hacía inconfundible en las audiencias que comenzaron al compás del reloj.  Fue así como nació el rock&roll de blancos,  como un fenómeno popular.
    ¿Y porqué no decir un fenómeno de masas? Bien, pues hay que tomar en cuenta la enorme lista de estrellas de rock que le siguieron a Haley,  no sólo músicos, sino también actores de cine como James Dean, estelar de la película El Rebelde sin causa. Y vaya que sí es un buen calificativo para los fans del rock, ya que en muchos casos produce repercusiones mentales como tics nerviosos, ansiedad, impaciencia, etc. Dos años después de rock around the clock surgió de la incógnita el primero y más clásico "sex simbol" del movimiento: Elvis Presley, el "rey". Cabe señalar que muchos rockeros famosos se adjudican pseudónimos como este. Hijo de familia acaudalada,  Elvis soñaba desde chico en hacerse  actor de cine, pero al estar presente la oportunidad no resultó mejor que como cantante, y propagó el movimiento al otro lado del Océano Atlántico.
    Mientras esto sucedía en el primer mundo anglosajón,  en México la costumbre de escuchar música clásica perduraba, incluso en zonas rurales se acostumbraba aún la música nacional. Por esto, los americanos siempre pensaron que, aparte de que éramos indígenas ignorantes, no gozábamos de un buen gusto musical; y resultaría obvio que nunca se escucharía rock en México. Por desgracia o por fortuna resultó que sí, incluso en el momento de nacer el rock en 1954 a través de "yankees" descendientes de mexicanos;Parecía en un principio que nuestro país se salvaba de una oledada de anticultura seguida de un comportamiento vándalo inducidos por la música rock en los Estados Unidos y la Gran Bretaña, pero solo fue cuestión de tiempo. Los Rebeldes del Rock surgieron para interpretar versiones en español de canciones originalmente compuestas en inglés.
    A fines de los 50's surge un raro baile rockero que se puso de moda en el periodo 1961-63: el twist (torcido) y este "se agradece" a intérpretes como Tony Sheridan (que en 1982 apareció en un documental sobre los Beatles) y el mismo Eddie Cochrain, analogado como uno de los más cúspides de su tiempo; entre el '57 y el '59 plasmó sus 40 composiciones incluidos en tres discos de larga duración. Cochrain murió en 1960 en accidente automovilístico, autor original del hit "summer times blues" interpretado por The Who en 1970.

Cuando el Rock Perdió su Roll.

Comienzan los años 60's, y mientras en Norteamérica se lucían los solistas rockeros y duetos de soul, en Europa surgió la competencia a base de cuartetos como los Beatles y quintetos como los Rolling Stones. The Silver Beatles aparecieron por vez primera tocando en centros nocturnos del puerto de Liverpool en 1957, conformado originalmente por el protestante John Lennon (creador del grupo), el católico Paul McArtney, el anglicano George Harrison, y un plebello sin trascendencia llamado Pit Best que en 1960 fuese reemplazado por Richard Starkey (Ringo Starr); quedando así la legendaria alineación del "cuarteto de Liverpool", The Beatles. Fueron estos ingleses la chispa que encendió el fenómeno "Invasión Británica" en la cual se incluyen los siguientes grupos, algunos disueltos antes determinar la década y otros creando su propio estilo.
  • 1962: debutan The Rolling Stones lidereados por Mick Jagger y Keith Richards.
  • 1963: el quinteto The Spectres hace lo suyo con el sencillo "I´m who have nothing". En 1968 cambian de nombre al popular Status Quo.
  • 1964: Aparecen los Kinks ("you really got me"), Erick Burdon & the Animals ("house of the rising sun"), y The Who ("my generation").
  • 1965: Pink Floyd, pioneros del rock progresivo, no logran fama sino hasta 1973 con "Dark side of the Moon".
  • 1966: The Moody Blues y Procol Harum, ambos grupos exploran la sinfonía para aplicarla al soft rock.
  • 1967: Jimy Hendrix, padre del hard rock en Estados Unidos y el Mundo, influye a Deep Purple y Black Sabbath, ambos de Inglaterra.
  • 1968: Surge Led Zeppelin, que en los años 70´s llevó el hard rock a la cumbre de popularidad en todo el Mundo, contó con el mejor batería de su década.
  • 1969: Genesis, el peor de su época liderado por Peter Gabriel, no consigue fama sino hasta los años ochenta.
Dado que las presentaciones inglesas en ciudades como Nueva York y Philadelphia iban seguidas de suicidios y vandalismo, los condados americanos emprendió una campaña anti-británica por lo que se culpó a los Beatles de ser los Anticristo, que a fin de cuentas sirvió como pretexto para promocionar a las estrellas americanas que participaban del "mismo delito".
   Uno de los más conocidos en Estados Unidos durante los sesenta fue Bob Dylan, autor de la Música de Protesta, nació en 1941 con el nombre de Robert Zimmerman. Es el más importante entre los cantautores que han revalorizado y difundido el folk song o música popular de los Estados Unidos. Sus canciones están centradas en la crítica de la sociedad burguesa, materialista e inhumana.
    Durante la primera mitad de los 60's se gozó de un rebelde alarido convertido en amoroso susurro (Beatles, Beach Boys, Simon and Garfunkel, Dave Clark Five, Buffalo Springfield, etc..)   pero en la segunda mitad de esa década, el rock pierde su buena reputación debido al movimiento Hippie. Los protestantes anglosajones constituyeron este movimiento comunitario, penetrado de una mística literaria,  pacifista  y de oposición a la sociedad de los años 60´s,  considerada en aquel entonces "caduca". Originado también en los Estados Unidos, representa una continuidad del movimiento beatnick al cual injertaron principios del budismo, cristianismo protestante, y de ideologías utópicas, así como de algunos autores contemporáneos: Marcuse, Thoreau, Timothy Leary, etc. En 1970, como rasgo característico, abandonaron las ciudades y constituyeron comunidades agrícolas, aunque estas no progresaron. En su rechazo de la "sociedad de consumo" incluyen un retorno a la naturaleza junto con la búsqueda paradójica de un mundo ideal, artificial sólo a ellos, revelado en las prácticas psicodélicas y a través de drogas alucinógenas. Posteriormente, su interés se ve centrado en las tradiciones indígenas de Norteamérica, pero el movimiento se fue degradando progresivamente y "recuperado" por la propia sociedad de consumo a la que atacaban, al trivializar y comercializar esta temática hippie.

Los Festivales de los 70's

Coincidiendo con los movimientos estudiantiles en México y en Francia, terrorismo en el Ulster,y expresionismo sajón, se organizó en el verano de 1967 un festival musical en el Golden Gate Park de San Francisco, en el cual se elogiaban las canciones más populares de los Beatles; fue el primero de su especie, pero no asimilaba tanta gente, pero sí la asimilación comercial y la represión administrativa que acabaron con el barrio hippie de High Ashbury. Sin embargo, la nueva cultura siguió y volvió a unirse a la música en septiembre de 1969 en Woodstock, que ha sido el mayor festival de música y arte de la historia, se celebró en el poblado de Bethel, New York y congregó a unos 400.000 espectadores, 340.000 más de los que esperaba la organización, y se estima que 250.000 no pudieron llegar. La magnitud del festival es impresionante para la época, basta decir que el mayor festival nacional en la actualidad, el FIB Heineken, congrega cada año a unos 50.000 espectadores en Benicassim. Woodstock es el icono de una generación, los miles de jóvenes que asistieron hicieron realidad sus ideales de paz y amor libre, mostrando su rechazo al sistema. Los chicos llevaban melena y amuletos, las chicas faldas de colores. Durante el festival se vivieron intensas noches de sexo, drogas y rock and roll. Los asistentes fueron la confirmación de un movimiento que cambió una sociedad norteamericana hastiada de las guerras, que pregonaba la paz y el amor como forma de vida, un movimiento llamado de forma despectiva Hippie (que es una variante de hipster, "el que siempre quiere estar al paso de las últimas tendencias") Los asistentes fueron los verdaderos exponentes del "Flower Power". Una tendencia que aún hoy es vivida por muchos jóvenes y adultos. Participaron personalidades como  Bob Dylan,  Joe Coker,  The Who,  Jefferson Airplane, Grateful Dead y Jimi Hendryx, entre otros. Joan Baez fue, entre otras, una de las primeras voces femeninas de folk. Gran voz de la canción de protesta que intervino en el Folk Festival de Big Sur en California.
    Luego también el Festival de Altmont en el cual se desató la violencia. También los Beatles contribuyeron a ello con su separación  y  su triste  testamento:  "habrá una respuesta,  deja que ocurra… había un  largo y sinuoso camino  qué recorrer". Según manifestaba Jerry García (Grateful Dead), "el cambio ha ocurrido ya. Estamos viviendo posfacto en una era postrevolucionaria en donde lo que queda por hacer es barrer los restos del pasado". Pero John Sinclair (White Panthers) que afirmaba antes "el rock ha sido la fuerza motriz de mi vida, estuvo politizado desde que emergió en el espíritu de la América del Plástico" dijo en verano del '71 ". El rock es una energía poderosa que ataca una cultura inhumana de muerte; está en un tremendo marasmo,  y nuestra cultura no tiene nada que ver con lo que debería ser. La música que oímos,  y las condiciones en las que la escuchamos, no son las de hace unos años. Estas condiciones se relacionan con la corrupción de la cultura de muerte contra la que el rock se levantaba.     "Sabíamos que podíamos cambiar el mundo y el mundo lo sabía bien. Nos han atacado,  han asimilado los elementos menos peligrosos, y han reprimido los elementos más libres". Quizá a esta sensación de Sinclair obedezcan los suicidios de Hendryx y Joplin en el '70 y de Jim Morrison en el '71.
    Al crear esta sensación de impasse influyó también el cierre del Fillmore East de Nueva York el 27 de junio del ´70 y del Fillmore West de San Francisco el 4 de julio,  ambos propiedad de Bill Graham,  el hecho puede calificarse de maniobra vagamente comercial, ya que Graham siguió celebrando conciertos en otros locales.  Por otro lado, el Royal Albert Hall de Londres se declaró cerrado para conciertos de rock debido a los incidentes producidos en la presentación de la agrupación americana Creedence Clearwater Revival. El Albert Hall fue importante para la música pop desde que los Beatles tocaron en el ´67. No se había celebrado el festival del año como en su día lo hubo, pero los festivales locales y únicos han abundado.
    Aunque no sea propiamente un festival, el acontecimiento musical más importante de su año fue el Concierto a Beneficio de Bangladesh, celebrado en agosto del '71 en el Madison Square Garden de Nueva York. Por primera vez desde que Let it be fuese grabada, 2 miembros de los Beatles se reunieron para actuar. El festival lo había organizado Harrison, en compañía de Ringo Starr, Erick Clapton, y Billy Preston, entre otros. Bob Dylan, que no había actuado en público desde el festival de Wight en 1969 apareció también entre los amigos de George. El acontecimiento reunió a 40 mil personas, lográndose recaudar 35 millones de pesetas que, unidos a las ventas del LP-triple The Bangladesh Concert***, la canción de Harrison del mismo título, y el producto de la película filmada durante el concierto, se estima que llegó a mil millones de pesetas en ese año.
  • Estados Unidos {Allman Bros. Band ('69); Eagles ('71); Lynyrd Skynyrd ('73); Graham Parker ('76); Southside Johnny & the Ashbury Jukes ('78). Jerry Lee Lewis ('70);  Bruce Springsteen ('71). Steve Miller Band ('73); Journey ('74); Kansas ('75) ; Boston ('76).
  • Reino Unido {sinfonia rock> Queen ('72); Electric Light Orchestra ('73).} {punk> Sex Pistols ('73); The Motors ('75) y; The Clash ('77).} {progresivo> Jethro Tull ('69); Hawkwind ('71) y; Supertramp ('75).}
  • Francia {Eddy Mitchell, Dick Rivers, y Johnny Hallyway.}
  • Canadá {The Ghess Who ('69); Emerson, Lake & Palmer ('70); Yes ('71); Rush ('74) y Triumph ('78).}
  • Alemania {progresivo> Nektar ('69); Jane ('70) y; Eloy ('75).}
  • España {Los Bravos, Miguel Rios}
  • México {La Revolución de Emiliano Zapata ('69); The Spiders ('71); Three Souls in my Mind ('68).}
Los Spiders llevaron el rock tapatío a la cúspide en Inglaterra y los Estados Unidos más que en México por cantar en inglés. Se formaron a fines de los 60's con un vocalista extranjero llamado Tony Vierling, y su album debút Back*** de 1971 muestra una clara influencia del hombre que los apoyó y del estilo que adoptaron:  Erick Burdon, de los Aminals ingleses.
    Por su parte, la evolución de Emiliano Zapata era 100% tapatía, pero su apoyo publicitario lo deben a Bob Dylan, que en cierta visita a Guadalajara fue reconocido en la calle por estos jóvenes emprendedores; lo invitaron a escuchar sus trabajos caseros, y Dylan les ayudó a llegar hasta un estudio profesional. Desde entonces, la "Revolución de Ciudad Granja" se mostró también influenciada por otra gran personalidad del rock universal.
    Quizá suene irónico negar que estos grupos del rock tapatío hayan sido malinchistas durante todo su trayecto musical por cantar en ingles. Pero en su época, en España y Alemania, los grupos locales hacían lo mismo, con la intención de acaparar más público y mas mercado para vender sus producciones. Ya en los 80's, se dio importancia al showbinismo musical (que es todo lo contrario al malinchismo) tanto en el ambiente del rock, así como también con el folklore nacional y los activistas que desde un principio han atacado al rock.
El Rock en Pantalla Grande.
Detrás de cada estrella de rock hay un representante o productor, a excepción de algunos como Bruce Springsteen que desde su debút han querido valerse por sí mismos y administrar su propio trabajo. Pero ya sea un representante o la estrella en sí, han buscado explorar más y más recursos publicitarios existen a su alrededor. El cine, por ejemplo, había ya alcanzado grandes progresos en los 70's;. Primero, las películas a color policromáticas, más avanzadas que las primeras de color de fines de los 50's; y segundo, la reducción de los costos de producción.
    Así como en muchas otras cosas, los Beatles fueron los primeros en filmar su música, incluso con trama y el género de comedia, aunque los filmes fueran meros «churros». Sin embargo, en los 70's los grupos rockeros optaron por concentrarse en su estilo, y el hecho de adaptarlo de algún modo agradable a las escenas de la película ya iba por cuenta de un especialista como lo es el director de cine. Otro cuarteto, pero de Londres, Pink Floyd, no solo fue el mejor de su década, sino además el privilegiado de plasmar su música en la película "The Valley" con material del disco Obscured by Clouds** del '72; esto animó a sus integrantes para Viajar a las ruinas de Pompeya, Italia, y filmar un "concierto en privado" para su mismo personal de apoyo, con efectos de camara novedosos en su epoca. Ésta filmació incluye material del disco Meddle***, un tema compuesto para la ocasión, y los primeros trabajos del Dark Side of the Moon.
    Otras muestras de cinerock llegan a nosotros por la obra del director Brian De Palma: El Fantasma del Paraíso de 1974; música para la ocasión con influjo de rockabilly, hard rock, y soft rock. en la letra de Paul Williams. Así como se hizo lujo de rock progresivo en la producción Pink Floyd in Pompeii, Led Zeppelin no se queda atrás; estos filman The Song Remains the Same con efectos especiales y escenas del concierto celebrado en Nueva York durante una gira conmemorativa de su quinto aniversario en 1973.

Actualmente el mundo del blues se encuentra de luto por la muerte de Gary Moore, famoso guitarrista irlandés fallecido este pasado 6 de febrero. Murió a los 58 años en un hotel de la localidad malagueña de Estepona por causas que se desconocen, supone el adiós de uno de los más famosos embajadores de un género esencial en la música popular. Guitarrista de amplias dotes, Moore formó parte de esa generación de músicos europeos que en los sesenta, en plena eclosión del rock, admiraron desde jóvenes las esencias del blues americano que cruzó el Atlántico y experimentaron sobre su base rítmica, ampliando sus horizontes estilísticos aunque desvirtuando en muchas ocasiones el espíritu de los pioneros negros.

Moore era el guitarrista irlandés más conocido del mundo gracias a sus numerosas colaboraciones con grandes del blues como B. B. King o Albert Collins, dos de sus maestros, y a su pertenencia fugaz pero recordada en Thin Lizzy, la banda de raíces blues más fascinante de la escena irlandesa. Su carrera en solitario, llena de altibajos y experimentos varios, fue reconocida sobre todo por sus aplaudidos directos y discos más que notables.

De la escuela británica de guitarristas amantes del blues, como Eric Clapton o John Mayall, Moore siempre tuvo de referencia a los padres afroamericanos del género, pero su influencia más directa y reconocible fue Peter Green, guitarrista de Fleetwood Mac. Como Green, no destacaba tanto por su fraseo rápido como por su expresividad, donde no había problemas para las recreaciones sin perder el sentido del ritmo.

Con la cabeza llena de discos de blues, Moore, que se aficionó a la guitarra con no más de siete años, mientras acudía al salón de baile que regentaba su padre, no era mayor de edad cuando comenzó su carrera profesional al entrar a formar parte de Skid Row, grupo en el que el guitarrista conoció a Phil Lynott, futuro líder y hacedor de Thin Lizzy.

La salida de Eric Bell de Thin Lizzy permitió que Lynott llamara a filas a Moore, que pudo dejar su huella en las cuerdas en el tema Still in Love with you, una de las baladas más emotivas de la banda. Pero Moore, siempre inquieto y deseoso de manejar su futuro profesional, estaba llamado a hacer carrera en solitario, aunque fue reseñable su intento de tocar dentro de una banda cuando se unió al grupo BBM junto a Jack Bruce y Ginger Baker, base rítmica de Cream.

Durante años, Moore se postuló como un guitarrista aficionado a diversos estilos desde el heavy rock hasta la música celta, que le llevaron por sendas demasiado pantanosas. Sin embargo, no quiso dejar de reivindicar su pasado blues  y, de esta forma, bajo una etiqueta promocional de bluesman universal, un tanto cargante, publicó en 1990 el destacado Still got the blues (con las colaboraciones de Albert Collins, Albert King y George Harrison) o en 2001 Back to the blues. En la última década, su figura había adquirido talla de maestro en Reino Unido y para buena parte de Europa, donde siempre gozó de más reconocimiento que en Estados Unidos.

viernes, 21 de enero de 2011

NUMEROS UNO '10

A continuación expondré mi lista de números uno del pasado año numerados por orden de preferencia.
1. Michael Jackson ft. akon - HOLD MY HAND.

  2. Omarion - ICE BOX.
 
  3. Timbaland ft. Justin Timberlake - CRAZY GIRL.

  4. Ne-Yo - ONE IN A MILLION.

  5. Taio Cruz - DYNAMITE.

  6. Jason Derülo - WHATCHA SAY

  7. Duck Sauce - BARBRA STREISAND.

  8. Stromae - ALORS ON DANSE.

  9. Wisin y Yandel - ESTOY ENAMORADO.

  10. Shakira feat. El Cata - RABIOSA.